Amor


Isaias y Rosalía ya pasaron los 80 años. Llevan más de 50 casados y anoche celebraron de buevo el nacimiento de Cristo en su casa, con su familia. Él está enfermo y no aguanta levantado hasta tarde, así que, ayudado por alguno de sus hijos, se va pronto a la cama y ella le acompaña para darle un beso, a pesar de sus articulaciones renqueantes y esos dolores a los que nadie consigue poner alivio. Luego vendrían los villancicos tuneados de los nietos y hoy vendrán los bisnietos a alegrar más una casa que es alegre a pesar de los muchos años que atesora. Pero yo me quedo con ese beso que me hace creer en el Amor con mayúsculas y en la Navidad.

Anuncios

Un pensamiento en “Amor

  1. Ese beso me lo perdí, pero he sido testigo de muchos otros. Del esfuerzo por levantarse del sofá y las ganas de seguir alimentando la llama después de 60 años en Mayo; del ansia porque llegue, ya que sin él, no hay sueño ni descanso.
    Ese amor es un faro en la tormenta, una hoguera en la fría noche del desierto, una taza de caldo bien caliente en un día de lluvia. El sol en la cara y el viento en la espalda al caminar por esta perra vida que te pone obstáculos cuando menos te lo esperas. “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Eso es lo que son Isaías y Rosalía: punto de apoyo y pértiga para nuestro mundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s