Razones y porqueses


Aún no tengo muy claro porque escribo este blog. Ni para quién lo escribo ni lo que pongo en él. No es un diario, porque mi alma, oscura y escondida ha decidido permanecer oculta incluso a mi escrutinio. Será la envidia que comentaba en mi último post y que todavía siento cuando leo la forma que tienen de descubrirme mi propio mundo la gente que me rodea y a la que cada día tengo la sensación de conocer un poquito más. O quizás una forma más de esconderme detrás de un teclado y una pantalla para evitar la vida que otros cuentan tan bellamente. 

No creo que descubra pronto porque escribo el blog, pero sea lo que sea, funciona, porque aquí sigo, al pie del teclado escribiendo lo que se me viene a la cabeza, esperando que el tiempo y la práctica me traigan las razones y los porqueses, o al menos me consigan unos nuevos.

 

“…que estaba interesado en averiguar razones y saber porqueses y un día apareció por esa puerta, con la intención de irse por esta escalera, y hasta ahora.”

Enrique Jardiel Poncela. Los habitantes de la casa deshabitada.