Retorno


Noche extraña de secretos a voces y figuras de palo

de reencuentros esperados y fortuitos

teñidos con la brisa de tiempos olvidados.

Al final me quedo solo con la noche

Sentimientos encontrados y trenes perdidos

y unas pocas horas para soñar con más

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Reencuentros


Me voy. no tengo tiempo de escribir y aún asi escribo sin detenerme a pensar en la ortografía ni los fallos de teclado. Sé que tengo que escribir, que este blog no puede ser otro más de mis proyectos inconclusos y con la prisa del trabajo que me espera intento mostrar las sensaciones del reencuentro. El reencuentro con viejos amigos cuyas vidas actualmente no me aportan nada, aunque no sé si es mi culpa o es la suya, pero los caminos se separaron y no han vuelto a converger en ningún sentido. Reencuentro con la música y con mi futuro musical en una vida paralela que nunca se podría llevar a cabo pero que pincha mi alma de vez en cuando, ya sabeis, esa nostalgia que llena mis vacíos de hiel dulce. Reencuentros, al fin y al cabo con ese yo de blanco y negro que me persigue y que adoro que me atrape de vez en cuando.

Devuelta


A veces me meto en mi propio blog y miro si ha cambiado en algo, pero desde hace demasiado tiempo sigue como lo dejé, mudo y expectante. Hoy dos personas me han animado a seguir y a las horas intempestivas en las que me vuelvo a mover, escribo sin guión y sin tema, dejando el poco ánimo que me queda para poner algo nuevo en escena sobre el teclado del ordenador.
Mi nuevo trabajo, mi nueva vida recién estrenada me ha traído muy pocas sensaciones y algunos reencuentros, que apenas avivan mis sentidos anestesiados. Al menos estás tú, para sacudirme un poco y animarme a mordiscos y llenarme de vida.
La anestesia deja de hacer efecto en algún momento. Allí te esperaré si no te cansas.

Recuerdos


Navego entre las fotos y me sumergo en los recuerdos. En recuerdos de momentos que no he vivido y lugares que nunca visité. Las caras, tan cercanas en el recuerdo y en el corazón, están sin embargo, lejanas en la agenda y en el día a día.

A veces pienso que cuido tan poco a mis amigos para poder paladear el sabor agridulce de la nostlagia. Ese blues que me invade cuando pienso en lo que podría estar siendo esa relación si no fuera yo quien soy; pero entonces tampoco existiría…

 y entro en un bucle de condicionantes que me atrapa sin fin en la trompeta de Miles Davis.

Cañas


Nos dimos 2 besos en la mejilla y comenzamos la conversación como siempre. ¿Cómo estás? ¿Que haces últimamente? Preguntamos por la familia mientras intentábamos decidir donde comer algo en un centro de Madrid abarrotado a pesar de la consabida crisis.
Nos pusimos al día y conversamos de los mismos temas de siempre, como si el tiempo, esa vorágine de sucesos que nos atrapa continuamente y nos escupe en lugares insospechados, no nos hubiera separado hace tanto tiempo y los reencuentros no tuvieran el regusto agridulce de la Nostalgia.

Pero ahí estamos, como antes, como si no hubiera pasado un mes desde la época en la que nos veíamos todas las semanas. Y eso es bueno, porque hay gente que nos conoce más que nosotros mismos a pesar de lo que digas . Hay cosas que se pierden, seguro, pero nunca me abandonará con ciertas personas, la seguridad de que al volver, estarán dispuesto a tomar una cañita y hablar del último proyecto que han montado o del sexo de los ángeles.

Por cierto, desde aquí perdón a todos por tardar tanto en volver, ya me conoceis.