No voy


Voy a vomitar mis pensamientos

que los sentimientos ya se pudren en mis brazos

buscando un surtidor de almas y vida

Voy a investigar en mis entrañas

a ver si hay alguna que funcione

que el corazón hace tiempo se ha cansado

Voy buscarte en cada verso

a ver si en mi interior encuentro un beso

que componga lo que ayer hice pedazos.

Pero al final no voy a ningún sitio

que tú no estás y duermo con mis sueños

queriendo estar despierto en tu regazo

Amor


Isaias y Rosalía ya pasaron los 80 años. Llevan más de 50 casados y anoche celebraron de buevo el nacimiento de Cristo en su casa, con su familia. Él está enfermo y no aguanta levantado hasta tarde, así que, ayudado por alguno de sus hijos, se va pronto a la cama y ella le acompaña para darle un beso, a pesar de sus articulaciones renqueantes y esos dolores a los que nadie consigue poner alivio. Luego vendrían los villancicos tuneados de los nietos y hoy vendrán los bisnietos a alegrar más una casa que es alegre a pesar de los muchos años que atesora. Pero yo me quedo con ese beso que me hace creer en el Amor con mayúsculas y en la Navidad.