Devuelta


A veces me meto en mi propio blog y miro si ha cambiado en algo, pero desde hace demasiado tiempo sigue como lo dejé, mudo y expectante. Hoy dos personas me han animado a seguir y a las horas intempestivas en las que me vuelvo a mover, escribo sin guión y sin tema, dejando el poco ánimo que me queda para poner algo nuevo en escena sobre el teclado del ordenador.
Mi nuevo trabajo, mi nueva vida recién estrenada me ha traído muy pocas sensaciones y algunos reencuentros, que apenas avivan mis sentidos anestesiados. Al menos estás tú, para sacudirme un poco y animarme a mordiscos y llenarme de vida.
La anestesia deja de hacer efecto en algún momento. Allí te esperaré si no te cansas.

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