Blanco y negro


Ayer me reprochaban la oscuridad de los pensamientos que vomito en este blog. No estoy triste y me va todo bien. De hecho, cuando veo lo que pasa a mi alrededor, no puedo más que dar gracias a Dios por todo lo que me rodea. Simplemente existe otro yo. Un yo intimista que vive en blanco y negro y gusta de llevar sombrero oscuro y meterse en los tugurios a escuchar a Charlie Parker. No tiene oficio ni beneficio y es capaz de vivir las experiencias que no me atrevo ni a pensar. Fuma cigarrillos sin filtro y siempre deja a la chica más guapa del lugar porque no es suficientemente bueno para ella, aunque en el fondo lo que pasa es que es un crápula. 

Hoy es la Nostalgia de ese otro yo la que me invade, pero hay muchos otros que están a la espera de su turno. Supongo que ellos también envidian lo que yo tengo, pero mientras tanto, no puedo evitar añorar uan vida en blanco y negro que nunca tendré.

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