Perdido


Perdido de nuevo en la noche, recordando tiempos pasados que quizas no existieron e inventando futuros a personas que no existen. Las gotas de sudor resbalando por mi frente sin un lago en el que refrescarse…que bien se está de vacaciones con los tuyos. Esos momentos no hace falta inventarlos, simplemente existen.

Sólo me queda una cervecita y a la cama.

Amor


Isaias y Rosalía ya pasaron los 80 años. Llevan más de 50 casados y anoche celebraron de buevo el nacimiento de Cristo en su casa, con su familia. Él está enfermo y no aguanta levantado hasta tarde, así que, ayudado por alguno de sus hijos, se va pronto a la cama y ella le acompaña para darle un beso, a pesar de sus articulaciones renqueantes y esos dolores a los que nadie consigue poner alivio. Luego vendrían los villancicos tuneados de los nietos y hoy vendrán los bisnietos a alegrar más una casa que es alegre a pesar de los muchos años que atesora. Pero yo me quedo con ese beso que me hace creer en el Amor con mayúsculas y en la Navidad.