El médico especialista


 

Llevaba un tiempo echándome para atrás a la hora de escribir este post, pero creo que es el momento de defender el honor de los especialistas hospitalarios.

Soy relativamente nuevo en esto de la blogosfera sanitaria, pero desde que comencé a leer múltiples blogs, la mayoría de ellos escritos por médicos de Atención Primaria, me he dado cuenta que en general se habla del médico especialista de hospital (desde ahora el especialista) cómo una especie de monstruo que pasa de los pacientes y cuya única función es trabajar poco y hacer la vida imposible al médico de A.P. Sé que es una generalización, y espero que no se piense que todos somos así, pero aún así, creo que eso muestra a la gente que lee dichos blogs un mundo que no es y/o no debería ser una guerra con bandos. La sensación que yo obtengo cuando leo entradas como la de este blog, coreado por los comentarios, es que los especialistas somos “los malos” y el MAP es “el bueno”. No conozco personalmente a ninguno de los MAP que escriben los blogs que leo, y estoy seguro de que son buenos médicos y se preocupan por sus pacientes, pero creo que ellos deben pensar que los demás hacemos lo mismo.

Conozco buenos médicos y malos médicos en ambos “bandos”. Especialistas que pasan de los pacientes y MAP que pasan de lo que les dice el especialista al que han derivado un paciente, pero si la cara que mostramos a nuestros pacientes es que somos enemigos creo que nos estamos haciendo un flaco favor.

No todos los especialistas somos unos monstruos desalmados ni todos los MAP son unos santos, pero creo que la mayoría de nosotros nos preocupamos por nuestros pacientes. Sé que vosotros tenéis una carga asistencial enorme aderezada con unas labores burocráticas que no deberíais hacer, pero yo también veo más de 30 pacientes por consulta y en general no me suele dar tiempo a hacer una nota de todos los pacientes a los que veo, aunque si les hago un informe cuando me lo piden y una nota manuscrita hasta que me da tiempo a hacerlo bien. Por otro lado, al menos en mi ambulatorio no siempre puedo ver a un paciente que llega fuera de cita porque no puedo obtener su historia, aunque me parece que alguien que pierde la cita por olvido, sin anular, tiene que tener algo grave para darle preferencia (eso es una apreciación personalísima) si se les da poder tiene que conllevar una responsabilidad, y acudir a la cita es una pequeña responsabilidad.