Analepsis


A veces parece que no se dice en serio, porque no se hace nada por evitar una ausencia, pero eso no evita que se eche de menos.

La Nostalgia, es una amiga a la que le gusta aparecer de repente y convertirse en mi fiel amante durante una época, hasta que una borrachera de actividad deja los recuerdos aparcados en el desván del inconsciente. Lo que no tengo muy claro es que ocurre con las personas.

Hoy he vuelto a echar de menos a mucha gente que ha significado algo en mi vida, pero la Nostalgia es muy celosa y me ha tenido rebozándome en el recuerdo mientras debía levantar el culo y buscar a esas personas que fueron y no volverán, para crear nuevos recuerdos de cara al futuro.

Mi futuro está abocado a vivir del flashback

Fin de obra


Cuando se acaba un proyecto en el que se ha puesto mucho esfuerzo, tenemos la tendencia a entristecernos y pensar que no se ha terminado, que esas sensaciones que hemos sentido a lo largo del camino no volverán a presentarse de la misma manera. Y es cierto, ese es el combustible de la Nostalgia, esa Nostalgia con mayúsculas que tanto me atrae, con su sabor agridulce a soledad y películas en blanco y negro.  Pero también es ciero que es mejor así. Esos momentos siempre me hacen recordar a un profesor que tuve en primero de carrera, que en su primer día de clase se presentaba y comenzaba con “Ítaca” de Kavafis instandonos a rogar un largo viaje y que agradeciéramos a nuestras Ítacas el habernos concedido un hermoso viaje.

Paradojas


A menudo me pregunto que es lo que me convirtió en el freak sibarita y nostálgico en el que me convierto cuando no llevo el uniforme, ese pijama verde que tanto adora Raquel. De hecho, supongo que también lo soy en esos momentos, pero simplemente me escondo en un papel que llevo años interpretando. Supongo que son un cúmulo de razones imposibles de identificar asociado a la gente con la que siempre me a gustado relacionarme, probablemente empezando por mi propia familia. Lo de la nostalgia, o el concepto que tengo de ella, se lo debo a mi amigo Juan Pablo, quien siempre me dió la sensación de vivir un blues hasta en su mejore momentos… y disfrutarlo. También me enseñó a descubrir esos grupos raros y los que no se encueantran en CD de lo antiguos que son y me enseñó el camino para convertirme en la paradoja humana que me hizo formar parte del grupo del 97 con otros seres humanos increibles  (Teresa, Angelito, Francis…) y empezar a conformar el ser humano que ahora se sienta frente al ordenador escuchando a Joni Mitchell jugar con Jaco Pastorius mientras se bebe una cerveza de importación. Luego vendría el teatro, Santander y Drosophila melanogaster, que seguirían dándome forma, pero eso es otra historia y debe ser contada en otro lugar. Yo de momento me alegro de acordarme de un amigo largo tiempo ausente. Al final todo son recuerdos

Reencuentros


Me voy. no tengo tiempo de escribir y aún asi escribo sin detenerme a pensar en la ortografía ni los fallos de teclado. Sé que tengo que escribir, que este blog no puede ser otro más de mis proyectos inconclusos y con la prisa del trabajo que me espera intento mostrar las sensaciones del reencuentro. El reencuentro con viejos amigos cuyas vidas actualmente no me aportan nada, aunque no sé si es mi culpa o es la suya, pero los caminos se separaron y no han vuelto a converger en ningún sentido. Reencuentro con la música y con mi futuro musical en una vida paralela que nunca se podría llevar a cabo pero que pincha mi alma de vez en cuando, ya sabeis, esa nostalgia que llena mis vacíos de hiel dulce. Reencuentros, al fin y al cabo con ese yo de blanco y negro que me persigue y que adoro que me atrape de vez en cuando.

Blanco y negro


Ayer me reprochaban la oscuridad de los pensamientos que vomito en este blog. No estoy triste y me va todo bien. De hecho, cuando veo lo que pasa a mi alrededor, no puedo más que dar gracias a Dios por todo lo que me rodea. Simplemente existe otro yo. Un yo intimista que vive en blanco y negro y gusta de llevar sombrero oscuro y meterse en los tugurios a escuchar a Charlie Parker. No tiene oficio ni beneficio y es capaz de vivir las experiencias que no me atrevo ni a pensar. Fuma cigarrillos sin filtro y siempre deja a la chica más guapa del lugar porque no es suficientemente bueno para ella, aunque en el fondo lo que pasa es que es un crápula. 

Hoy es la Nostalgia de ese otro yo la que me invade, pero hay muchos otros que están a la espera de su turno. Supongo que ellos también envidian lo que yo tengo, pero mientras tanto, no puedo evitar añorar uan vida en blanco y negro que nunca tendré.

Recuerdos


Navego entre las fotos y me sumergo en los recuerdos. En recuerdos de momentos que no he vivido y lugares que nunca visité. Las caras, tan cercanas en el recuerdo y en el corazón, están sin embargo, lejanas en la agenda y en el día a día.

A veces pienso que cuido tan poco a mis amigos para poder paladear el sabor agridulce de la nostlagia. Ese blues que me invade cuando pienso en lo que podría estar siendo esa relación si no fuera yo quien soy; pero entonces tampoco existiría…

 y entro en un bucle de condicionantes que me atrapa sin fin en la trompeta de Miles Davis.

Cañas


Nos dimos 2 besos en la mejilla y comenzamos la conversación como siempre. ¿Cómo estás? ¿Que haces últimamente? Preguntamos por la familia mientras intentábamos decidir donde comer algo en un centro de Madrid abarrotado a pesar de la consabida crisis.
Nos pusimos al día y conversamos de los mismos temas de siempre, como si el tiempo, esa vorágine de sucesos que nos atrapa continuamente y nos escupe en lugares insospechados, no nos hubiera separado hace tanto tiempo y los reencuentros no tuvieran el regusto agridulce de la Nostalgia.

Pero ahí estamos, como antes, como si no hubiera pasado un mes desde la época en la que nos veíamos todas las semanas. Y eso es bueno, porque hay gente que nos conoce más que nosotros mismos a pesar de lo que digas . Hay cosas que se pierden, seguro, pero nunca me abandonará con ciertas personas, la seguridad de que al volver, estarán dispuesto a tomar una cañita y hablar del último proyecto que han montado o del sexo de los ángeles.

Por cierto, desde aquí perdón a todos por tardar tanto en volver, ya me conoceis.