Cerrado por vacaciones


Como buen animal de costumbres, vuelvo como cada día a pasear por “mis” blogs. Ese diario del siglo XXI que nos acerca las historias que no aparecen en la prensa escrita. La mayor parte de ellos, incluso el mio, parecen cerrados por vacaciones. Sólo alguna insiste, como siempre al pie del cañón mientras los demás nos dejamos llevar por la placidez del sol y la necesidad de reposo del verano.

Sábado


El sol luce fuerte frente a mi ventana y un poco de jazz suena en mi ordenador gracias al Spotify. Me he acabado un libro interesante y tengo todo el día por delante. A veces no hace falta nada grande para poner una sonrisa en mi cara. Sólo me falta mi niña. Pero los días perfectos acaban siendo peor de lo que pensabamos. Lo mejor es enemigo de lo bueno.

Bobu


Hoy hace una perfecta mañana de domingo, con su solecito entibiando levemente las cervezas en las terrazas y dando la luz exacta para que las gafas de sol no desentonen mientras esconden la resaca de la fiebre del sábado noche. Yo he preferido malgastar la mañana en el sofa de mi casa terminando mi libro mientras escuchaba un disco de Jeff Beck con algún que otro rayón acordándome de la definición de Bohemio-burgués que hacía de mí mi gran amigo Feng. Me temo que soy más burgués que bohemio, pero me encanta imaginarme en un capitulo de rayuela mientras deseo que mi móvil no suene en todo el día.